• Inicio
  • Sobre nosotros
  • Noticias
  • Catálogo
  • Distribuidores
  • Conversión
  • Contacto

Ebook Gallery

Digital books for Bookaholics

  • English
  • French
  • German
  • Spanish
Criptozoología y realidad
27 may 2013

Criptozoología y realidad

Una rama poco conocida de la zoología es la criptozoología. Estos científicos (a la que la mayoría de la población llamaría simple y llanamente «frikis» o incluso «colgados») son el Iker Jiménez de la biología, de hecho se considera una pseudociencia, ya que se basa en pruebas que la ciencia descartaría. Lo que poca gente sabe, o quiere saber, es que es gracias a ellos por lo que se han descubierto algunas de las especies más raras del planeta (porque, sí, el folclore tiene base real).

Image

Andrea Mantegna, Batalla de los monstruos marinos, c. 1475.
Grabado.
Istituto Nazionale per la Grafica, Roma.

Y la verdad, es que animales raros hay un rato, mirad el narval (que contribuyó a la leyenda del unicornio), o el ornitorrinco (famosa es la historia de que la primera vez que se fue analizado por un zoólogo inglés, este pensó que era falso e incluso buscó las costuras entre la piel y el pico). Personalmente, mi favorito es el Kraken. Sea porque parece el hijo de Cthulhu y Godzilla o porque la frase «¡Liberad al kraken!» me parece sencillamente brillante (Sheldon Cooper está de acuerdo conmigo en esto) es un animal que me fascinó desde pequeña y su versión en la vida real (el calamar gigante) no se queda corta. ¡El bicho pelea con cachalotes y a veces gana!

Image

Imagen de la edición original de
Veinte mil leguas de viaje submarino
de Julio Verne

El caso es que el hombre ha sido seducido por estas especies «sobrenaturales» durante toda su existencia. Casi siempre inventados para atemorizar a los supersticiosos, sus representaciones en el arte son muy frecuentes, ya sea en relieves de iglesias durante la Edad Media, cuadros a lo largo de todo el Romanticismo y el Renacimiento,… Es ya tarde para visitar la exposición «Beautiful Monsters: Beast and Fantastic Creatures in Early European Prints» que la Art Gallery of Alberta hospedó hasta principios de marzo, pero puedes disfrutar de la belleza de los animales con el magnífico estudio de Jonh Bascom, Beauty of the Beast.

La carne de Rodin
27 may 2013

La carne de Rodin

[Rodin] Era un trabajador cuyo único deseo era penetrar con todas sus fuerzas en la humilde y complicada importancia de sus herramientas. Reside ahí una cierta renuncia a la Vida, pero justo en esa renuncia reside su triunfo, pues la Vida entró en sus obras.

Estas son las palabras con las que Rilke concluyó el monográfico sobre Rodin que escribió en 1919. La relación entre estos dos artistas comenzó cuando Rilke se trasladó a París para aprender del maestro su noción de belleza. Se le había encargado un texto para una revista y no dudó en trasladarse a la capital francesa para conocer de cerca al que, dicen, supondría la mayor influencia en la poesía del genio alemán. El consejo que recibió de este fue:«Hace falta trabajar, nada más que trabajar. Y tener paciencia». Las conversaciones entre estos dos escultores, de poemas o piedras, resultaron muy fructíferas para el joven escritor durante los escasos meses que pudo soportar al viejo cascarrabias. De ellas extrajo la convicción de que solo se podía alcanzar el ideal deseado por medio del trabajo. Y se puso manos a la obra. Sacrificó todo lo demás. Como afirmó en una de sus cartas a Clara, su esposa: «uno debe elegir entre esto y lo otro. O felicidad o arte.»

1

Auguste Rodin, Fugit Amor, hacia 1885. Mármol, 51 x 72 x 38 cm. MuséeRodin, París.

Los consejos que el joven aprendiz absorbió venían de alguien que dedicó su vida a la creación. Rodin no vivía más que para el arte. Todas sus experiencias vitales están comprendidas en sus obras. Se dejó la piel en el proceso, podríamos decir. Su trabajo le consumó como la vida consuma a cualquier ser humano, su vida era la escultura y a ella le transfirió su vida. Por eso el título de la exposición del MuséeRodin en París es Rodin: la chair, le marbre (Rodin: la carne, el mármol), porque el mármol en las esculturas de Rodin alcanza la cualidad humana que el artista decidió compartir con ellas.

http://www.dailymotion.com/video/xrqts0_rodin-la-chair-le-marbre_creation#.UYxTx0otGkw

Inicialmente prevista hasta el 31 de Marzo, esta exposición ha alargado sus fechas hasta el 1 de septiembre, así que no pierdas la oportunidad de acercarte a la cuidad de las luces y observar de cerca el realismo de las obras del mejor escultor del siglo XX. En Parkstoneponemos a tu disposición tanto con los textos de Rilkecomo las obras de Rodin en tres diferentes formatos Great Master (en español), Best of(en inglés) y Mega Square (en inglés).

Camino del éxtasis
27 may 2013

Camino del éxtasis

¿Cuántas maneras hay de alcanzar el éxtasis? La primera respuesta es evidente, todos hemos declarado en alguna ocasión haber alcanzado ese estado momentáneo de satisfacción y armonización de los sentidos en la compañía adecuada, aunque en realidad la definición de la palabra únicamente hace referencia al embargo del alma por un sentimiento de admiración o alegría. Entonces, ¿cuál de las dos acepciones es más cierta? Pues ambas, sin duda alguna. Porque no sólo existe el éxtasis sexual sino que existe también el éxtasis místico, y si no que se lo pregunten a Santa Teresa. Sin embargo, esto no nos aclara todavía la cantidad de maneras que existen de poder alcanzar este estado de conexión máxima con nosotros mismos.

Image

Josefa de Óbidos, Santa Teresa, 1672.
Óleo sobre lienzo, 108 x 140 cm.
Iglesia de nuestra señora de la Asunción, In situ, Cascais (Portugal).

Recientemente, el Museum Folkwang de Essen, Alemania, dedicó una exposición a la confrontación, por vez primera, de las «fieras» fauvistas con los expresionistas rusos y alemanes. Estos dos movimientos, que tuvieron lugar al mismo tiempo, están íntimamente relacionados, pues los segundos no hicieron otra cosa que tomar los avances revolucionarios de los primeros como punto de partida para después modelar su propia personalidad artística. Los colores, a los fauvistas, les sirvieron para redefinir la relación entre arte y naturaleza en sus obras, y consiguieron así desvelar el contenido pictórico a través de su poderosa interacción. Los expresionistas, por su parte, utilizaron esta violencia de colores para manifestar su visión interior. En la exposición se pudieron ver, por el bando de los fauvistas, cuadros de Henri Matisse, André Derain, Maurice de Vlamincky, por el de los expresionistas, de Edvard Munch, Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Alexej von Jawlensky, Wassily Kandinsky, Gabriele Münter y Franz Marc. Como si de una batalla se tratara, estos dos estilos fueron puestos frente a frente para librar un combate por la búsqueda del éxtasis a través del color.

Image

Franz Marc, El molino encantado, 1913.
Óleo sobre lienzo, 130,2 x 90,8 cm.
Art Institute of Chicago.

Como vemos, no existe una única manera de experimentar una sensación embargadora. Si indagamos un poco podremos incluso declamar a los cuatro vientos que estamos extasiados de felicidad por muchos motivos: sujetando una bebida fresca en la tumbona de una playa paradisíaca, mirando a la luna con tu pareja en una noche de primavera ―sin tocarse obligatoriamente―, llegando a la cima de una de las montañas más altas del mundo, acabando un trabajo que nos ha llevado muchas horas completar, etc. Y si no que se lo digan a los miembros de la asociación de desahucios, que luchan cada día por cambiar una sensación embargadora por el éxtasis que supone hacer recapacitar a un banco.

Para profundizar en este estilo tan personal y revolucionario, tenemos en nuestro catálogo el magnífico libro de Ashley Bassie, Expressionism (en inglés) y el excelente monográfico sobre Edvard Munch, de Elizabeth Ingles (en inglés).

El señor de las sombras
27 may 2013

El señor de las sombras

Este podría ser un buen apodo para Michelangelo Merisi da Caravaggio si por casualidad le hiciera falta algún tipo de presentación a este genio del claroscuro del siglo XVI. Aunque no sería únicamente por su maestría en el empleo de las luces y las sombras en sus cuadros, sino que serviría asimismo para describir su vida personal, la cual estuvo acompañada también por la presencia de jugosas tinieblas. Muchas veces hemos oído hablar de la pendenciera vida de este artista que llegó «desnudo» a Roma y que falleció de una manera sin dilucidar, abandonado por todos, cuando intentaba regresar a la capital para obtener el enésimo perdón papal. Son tantas las dudas que se albergan sobre su novelesca vida que puede que el mito y la leyenda que le acompañan sean incluso más conocidos que su obra. De hecho, en la única película que se ha producido sobre Caravaggio (Derek Jarman, 1986) no es que se le represente como un dechado de virtudes artísticas, que también, sino que le vemos jugándose el dinero en partidas a media luz, involucrado en reyertas con maleantes y siempre, o casi siempre, sin sed.

 

Image

Jugadores de cartas o Partida de cartas, (I bari), 1595.
Óleo sobre lienzo,99 × 107 cm.
Kimbell Art Museum.

 

Es difícil determinar la cantidad de situaciones complicadas en las que se pudo ver envuelto o cuáles fueron los motivos que le llevaron a tener que huir tantas veces ―solo se suelen aducir faltas a la moral, algo que puede abarcar muchos tipos de deslices muy distintos entre ellos―, pero lo que sí se sabe a ciencia cierta es que tuvo que repintar algunos de sus cuadros por la falta de adecuación con el ideal cristiano de la época. Con frecuencia, pintaba a los santos en sus cuadros tomando como modelo personas que escogía de la calle o de los tugurios en los que alternaba. El extremo realismo que caracterizaba a sus cuadros hacía que el público de las obras no viera con buen agrado la fealdad, la voluptuosidad, la ropa gastada, o hasta la mugre con que representaba las figuras bíblicas. No es de extrañar, por tanto, que si su pasión por jugar con todo aquello que bordeara la legalidad, sumado a la provocación que sus obras despertaban en la gente y aderezado con la falta de paciencia que se dice padecía, hiciera que se viera en tesituras dignas de hacer de su vida una digna contendiente de su habilidad artística excepcional, hasta el punto de rivalizar en fama hoy en día con los mismísimos Michelangelo o Leonardo da Vinci.

 

Image

La muerte de la virgen, 1605/06.
Óleo sobre lienzo, 349 x 245 cm.
Musée du Louvre, París.

 

Para ayudarnos a comprender la relación entre su personalidad y su obra, el LACMA (Los Angeles County Museum of Art) presentaba hace poco una exposición con 56 obras de artistas de Italia, España, Francia y Holanda que retomaron en el siglo XVII el legado de esa belleza y extrañeza que hacían de las obras de Caravaggio una fuente de emociones sublimes. La presencia de ocho obras de este enigmático artista, una cantidad récord en un museo norteamericano, hacía posible observar la evolución del artista y, por medio del análisis de la personalidad del artista, relacionar su pasión, además de su brutalidad, con las cualidades únicas de su trabajo.

Como esta exposición ya nos la hemos perdido y de momento no podremos verla en ningún otro lugar, tendremos que acudir a los excelentes libros de Felix Witting (en inglés): Caravaggio, Michelangelo da Caravaggio y Caravaggio, en los que podremos encontrar una exhaustiva colección de obras del artista, para poder deleitarnos con el juego de luces y sombras que presiden sus pinturas, e imaginar, al observar detenidamente las figuras representadas, el ambiente en el que se movía el mito.

Exposición: Bodies and Shadows: Caravaggio and His Legacy, LACMA.

Paul Klee: creatividad y abstracción
27 may 2013

Paul Klee: creatividad y abstracción

Ya a finales del siglo XIX el arte estaba intentando cortar con el formalismo academicista, pero a principios del XX la cosa se salió de madre: empezaron a nacer vanguardias sin control, se desató la creatividad individual dando paso a artistas, más que a movimientos artísticos, se cortó con la función representativa de la realidad (sobre todo en la pintura) para dar paso a la expresiva. Surgieron movimientos como el expresionismo, el cubismo, el rayonismo o el dadaísmo. Incluso la música «clásica», esa disciplina que parece permanecer invariable a lo largo de los siglos, experimentó una sacudida con el atonalismo y, más tarde, con la música concreta.

Esta crisis en las artes (entendida esta palabra como ’mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales’) brota de una realidad mundial inestable, en la que se ha perdido la fe en el ser humano, con grandes avances científicos que se utilizaron para cambiar para siempre el significado de la palabra «guerra» (podrían haber sido buenos, pero así somos). Fue entonces cuando se empezó a entender el arte como acción transformadora, con un fuerte componente lúdico a la vez que autocrítico. Lo que está claro es que estas nuevas tendencias no dejaron a nadie indiferente, y si no que se lo digan a los nazis que lo consideraron tan importante como para hacer quemas públicas de las obras.

 

Villa R, 1919.Óleo sobre cartulina, 26,5 x 22 cm.Kunstmuseum, Basilea.

Villa R, 1919.
Óleo sobre cartulina, 26,5 x 22 cm.
Kunstmuseum, Basilea.

 

Uno de estos artistas, más denostados que admirados, fue Paul Klee. Habiendo bebido del impresionismo, se fue acercando al arte abstracto y colorista creando composiciones de ensueño que quieren imitar «en el juego del arte las fuerzas que han creado y siguen creando el mundo». Sus críticos le acusan de utilizar una pintura pueril y pretenciosa y de mezclar técnicas de manera disparatada, asumiendo que se debe a la indecisión en lugar de a la intención. Pero teniendo en cuenta que una de las ideas principales en su obra es el caos primigenio, ¿no es esta una manera brillante de representarlo?

 

Bodegón con dado, 1923.Acuarela, lápiz de cera y tinta sobre papel adherido a cartulina. 27 x 38 cm.Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Bodegón con dado, 1923.
Acuarela, lápiz de cera y tinta sobre papel adherido a cartulina. 27 x 38 cm.
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

 

Como se dice, «para gustos, colores» (y si te gustan las vanguardias tienes unos cuantos a elegir). Este artista puede gustarte o no, pero lo que no se puede negar es que él fue uno de los impulsores del arte moderno; no hace falta que me creas, date una vuelta por el Reina Sofía, el MACBA, el MUSAC o el Guggenheim y lo verás por ti mismo.

Déjate atrapar por su obra y piérdete entre sus símbolos hasta encontrarles significado, o simplemente disfruta de los colores y formas de sus lienzos en «100 x Paul Klee», que puedes visitar en el Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen de Dusseldorf hasta el 10 de enero de 2013. Si Alemania en invierno te resulta muy fría, siempre puedes hacerte con Klee de Donald Wigal o disfrutar de sus representaciones de animales en Beauty of the Beast (ambos en inglés).

 

 

A la caza del tesoro
27 may 2013

A la caza del tesoro

Ya no quedan piratas. Al menos no del tipo de aquellos errantes del mar con parche en el ojo, loro en el hombro y pata de palo. Mucho han hecho las películas recientes sobre el sujeto por alterar el mito y mostrar al pirata como un apuesto galán defensor de buenas causas, pero en mis infantiles recuerdos están grabadas las imágenes de este otro tipo de pirata malo que solo se preocupaba por robar barcos cargados de metales preciosos y beber mucho ron, todo ello con una buena dosis de rudo lenguaje y mala leche. Arrrrr.

Image

Arnold Böcklin, Attack by Pirates, c. 1880. Barniz de color en lienzo de caoba, 153 x 232 cm. Wallraf-Richartz-Museum, Colonia (Alemania).

Y es que no tenía que ser fácil estar todo el día en alta mar sin rumbo fijo, rodeado de marineros sin escrúpulos y sin entablar contacto con nadie más que con los barcos a los que se buscaba saquear y hundir, preferentemente en ese orden, asesinando de paso a todo aquel que no estuviera de acuerdo con el plan. Por eso me resulta más creíble la imagen del rufián asesino que la moderna versión idealizada, más útil también porque enseñaba a diferenciar a los buenos de los malos, algo sobre lo que hoy en día nos empeñamos en errar, demarcando límites absurdos para no caer en lo políticamente incorrecto y, al mismo tiempo, reescribir la historia. Por desgracia, los malos de hoy en día son terroristas con acento o meras invenciones del pasado o del futuro, cuando no una mezcla de ambas cosas. Pero estábamos diciendo, los piratas. Un triste corolario de su desaparición, ignoremos por un segundo que esta ocupación está de nuevo en alza por las costas caribeñas o de Asia, es la obligación de desistir de imaginar la búsqueda y hallazgo de tesoros. Ya no quedan pergaminos ajados y amarillentos con el dibujo de la tierra de alguna costa en la que se podía encontrar, debajo de la x, el botín de algún bucanero entrado en años, que viendo lo mal que iba ya por aquel entonces la cosa de las pensiones, decidía esconder todos sus tesoros en un baúl. Pero todo esto ha pasado ya de moda, ahora los filibusteros ya no roban por el placer de no trabajar todos los días ni, menos todavía, entierran sus tesoros lejos de la vista de despistados transeúntes.

O eso nos habíamos creído. El primer conde de Iveagh, Edward Cecil Guinness (1847–1927), gracias a una abultada herencia proveniente de la cervecería más importante del mundo, no sabría decir cuál, amasó en su modesta mansión de Londres una enorme colección de retratos, paisajes y obras holandesas y flamencas del siglo XVII. Esta colección, llamada Iveagh Bequest en su honor, fue donada tras su muerte al Estado y se encuentra desde entonces alojada en la Kenwood House de la misma capital. Este tesoro se componía de obras maestras de figuras como Rembrandt, Van Dyck, Gainsborough, Reynolds, Hals, o Turner, y ha sido objeto de admiración desde su donación hasta que las obras de renovación del edificio de la Kenwood House interrumpieron las visitas. Por este motivo, los dueños decidieron no privarnos a todos de su contemplación y dejaron a los cuadros atravesar el océano para cederlos en una exposición temporal al Milwaukee Art Museum: Rembrandt, Van Dyck, Gainsborough: The Treasures of Kenwood House, London y aquí podéis ver un pequeño resumen (en inglés). En la muestra se podían ver 48 obras culminantes de una época, entre las que se encontraban joyas como el Retrato del artista de Rembrandt; Mary, condesa de Howe de Gainsborough; Princesa Henrietta de Lorena asistida por un paje de Van Dyck; Escena de la costa con pescadores halando un barco de Turner, o Miss Murray de Lawrence.

Image

Joseph Mallord William Turner, A Coast Scene with Fishermen Hauling a Boat Ashore (“The Iveagh Sea-Piece”), c. 1803-04. Óleo sobre lienzo, 91,75 x 122,55 cm. Kenwood House, Londres.

Así que ahora ya podemos marcar con una x el punto de la costa inglesa donde se encuentra este tesoro artístico, la Kenwood House, pues la exposición temporal ya cerró sus puertas (mejor, esta otra nos queda más cerca, que una cosa es ser pirata y otra muy distinta estar meses en un barco para apoderarse de la conquista). Así podremos matar dos pájaros de un tiro, revivir nuestras aventuras infantiles mientras imaginamos aprehendernos del tesoro y, al llegar, gozar de la magnífica selección del heredero coleccionista. Para el viaje, como siempre, una pequeña recomendación: el libro de la serie grandes maestros de Victoria Charles sobre Anthony van Dyck y el de Émile Michel sobre Harmensz Van Rijn Rembrandt. Ah, y no olvidéis el líquido para no deshidrataros, no sé, así de repente se me ocurre: ¡Ron, ron, ron, la botella de ron!

PS: Para aquellos que hayáis temido lo peor, no os preocupéis, los cuadros hicieron el viaje en avión, que ya sabéis que últimamente los piratas están otra vez haciendo de las suyas. Y no me vengáis con que los viajes en avión tampoco son ya seguros, que yo no me lo creo, aunque eso lo dejaremos ya para una próxima entrega.

Modernismo o modernos
27 may 2013

Modernismo o modernos

Hoy en día cuando oímos la palabra moderno inmediatamente la asociamos con esas personas que últimamente se han apoderado de las calles con una estética bastante definida que no deja indiferente a nadie y que les impide pasar desapercibidos. Los elementos comunes que los caracterizan son sin duda la ropa vintage y las «gafapastas». No hay mucho que se pueda objetar sobre la estrategia comercial de los vendedores de ropa de segunda mano para reactivar sus ventas y conseguir que todo un colectivo haga de la ropa vieja y usada una marca de identidad, aunque se podría argumentar que en muchas ocasiones la etiqueta vintage, irónicamente, parece convertir los viejos trapos en colecciones de temporada salidas de una casa de moda de Milán si nos fijáramos solo en los precios. Sin embargo, los que tienen que estar contentos con esta nueva moda son los fabricantes de gafas, sobre todo los de esas gafas que nadie quería llevar en el colegio porque los otros chicos se reían de ellos, pero que ahora llevan todos los actores y actrices cool ―podría decir de moda, famosos, conocidos o incluso del momento, pero no sería lo mismo―. Eso sí, los que no tienen que estar para tirar cohetes son los fabricantes de cristales, ya que por suerte para el género humano la incidencia de personas con deficiencias visuales, graves o no, no ha aumentado de la noche a la mañana, y estos jóvenes audaces solo llevan las gafas porque quieren, en muchas ocasiones sin el vidrio corrector. En caso de duda, hacer un pequeño estudio estadístico alrededor.

Image

Otros atributos concurrentes de esta nueva pero extendida tribu urbana son: las barbas pobladas o los finos bigotes para chicos; para chicas, los pantalones cortos, imprescindible que sean muy cortos, con chaqueta; para chichos, camisetas con cuello de pico hasta la cintura, donde pueda verse mucho pelo o un tatuaje; los vestidos cortos y estampados para chicas; pantalones largos, lo más ajustados posible y que no tapen los calcetines; calcetines con colores muy vivos o, mejor incluso, los chicos sin calcetines y las chicas medias con agujeros; tatuajes bien visibles y originalmente redundantes, motivos chinos o marineros, con preferencia por la muñeca, el cuello, el pecho o, por qué no, en todo el brazo y con muchos colores; botas de combate militar para la batalla urbana diaria; un skate ―o monopatín de toda la vida―; un colgante que llegue hasta el estómago y haga apología de los años 70 en adelante; una bicicleta de colores puros con frenos de contrapedal, manillar recto y ruedas extrafinas ―que tras una ligera búsqueda he conseguido averiguar que se denominan fixie―; una extrema delgadez; y, por último, aunque podría seguir con la lista durante un par de párrafos más y aunque básicamente todo se reduzca a dar primacía a la estrafalaria combinación de ropa pasada de moda, el punto más importante: mezclar los idiomas inglés y español a partes iguales y a ser posible dentro de la misma frase.

Allá por el siglo XVII hubo una batalla entre antiguos y modernos, ni mucho menos una pelea entre pensionistas y jovenzuelos eclécticos, que abrió un gran debate acerca de lo que era más importante: si la imitación de los autores denominados clásicos o antiguos, es decir, los griegos y los romanos, como modelo de creación artística perfecta e insuperable, o una innovación adaptada a la época contemporánea y que diera cabida a nuevas formas artísticas. Este debate que dura hasta el día de hoy, y que se limitaba a la literatura, es aplicable también a la pintura y escultura. Si no que se lo digan a Will Grohman, quien se vio inmerso en una situación parecida en pleno siglo XX cuando decidió erigirse en el crítico artístico que abanderara el arte moderno y abstracto posterior a la Segunda Guerra Mundial. Su caso es particular porque tenía dos frentes abiertos, por una parte, insistía en defender la legitimidad del arte abstracto frente a posiciones figurativas intransigentes y, por otra, estaba empeñado en promocionar el arte germano en una época en que todo aquello que viniera de Alemania despertaba un gran recelo. Este doble apoyo incondicional, al arte moderno en general y al arte alemán en particular, así como el descubrimiento de grandes nombres del siglo XX le convirtieron en una figura imprescindible de la crítica artística europea y norteamericana durante más de 50 años. Su nombre aparece una y otra vez en los textos que discursan sobre figuras tan importantes como Kirchner, Kandinsky, Braque o Klee y su voz se convirtió en un referente internacional para hablar de estos artistas, algunos de los cuales se lo agradecieron con retratos. Asimismo, ofreció su apoyo a movimientos artísticos innovadores como Die Brücke, Art Informel, o incluso Bauhaus. Su biografía profesional destaca como ejemplo del potencial que posee la crítica para cambiar la concepción artística predominante, sus reseñas modelaron la historia del arte y sus monográficos y catálogos razonados continúan sirviendo de estándar hasta el día de hoy. Uno de sus grandes logros fue mediar entre todas las partes involucradas en el mundo del arte: artistas, galerías, museos, medios de comunicación y público, con el objetivo de conseguir una mayor audiencia para un arte vanguardista que necesitaba una forma de percepción diferente.

Image

Vasili Kandinsky, Composición VIII, 1923. Óleo sobre lienzo, 140 x 201 cm. Solomon R. Guggenheim Museum.

Por todos estos motivos, las Staatliche Kunstsammlungen Dresden, o lo que es lo mismo las Colecciones Nacionales de Dresde, Alemania, en concreto la Galería de arte de Lipsiusbaum, Kunsthalle im Lipsiusbau, le dedicaba hace poco una exposición en la que reunían pinturas, esculturas, dibujos, fotografías y un montaje de video de artistas contemporáneos junto con la colección de arte del propio Grohmann, por primera vez en exposición en Dresde desde 1933. Con esta interacción se buscaba
acentuar las vías ocultas en que los artistas y los trabajos se relacionan entre ellos, y cómo Grohmann facilitó la creación de redes para la promoción del modernismo. La exposición se llamaba En la red del modernismo. Kirchner, Braque, Kandinsky, Klee … Richter, Bacon, Altenbourg y su crítico Will Grohmann, y podéis ver un resumen aquí (en inglés).

Sinceramente, ¡qué alivio! Y pensar que los que se autodenominan modernos justamente utilizan lo contrario para definirse. La vida está llena de contradicciones, no vamos a descubrir nada con esta afirmación, pero menos mal que nos queda el consuelo de volver a la ruptura de modelos establecidos y a su adaptación a una nueva forma de percepción de la realidad para entender lo que significa de verdad proponer un avance modernista. Aunque, claro, lo mismo estos chicos y chicas piensan que sus indumentarias estrepitosas los acercan al futuro sin necesidad de desprenderse de sus raíces ancestrales. No. No creo. Dudo que detrás de la elección de la forma de vestir de esta plaga urbana haya una meditación demasiado profunda e interiorizada. Volvamos a lo nuestro…

No obstante, aunque la muestra haya pasado no debemos dejar caer ninguna lágrima, ya que por suerte tenemos a nuestra disposición estos tres fabulosos monográficos que harán las delicias de los amantes del arte moderno: Klee, de Donald Wigal (en español), Kirchner, de Klaus Carl (en inglés), y Kandinsky, de Victoria Charles (en español). En ellos podremos disfrutar de las obras más representativas de estos artistas en imágenes de gran formato que nos permitirán apreciar los magníficos detalles que los hicieron imprescindibles, y todo esto sin preocuparnos de temer que el gusto por el arte moderno, aunque sea del siglo pasado, nos convierta necesariamente en modernos gafapastas.

Almas gemelas mal avenidas
24 may 2013

Almas gemelas mal avenidas

Dos artistas viven una intensa historia de amor llena de pasión, traiciones y desengaños durante el periodo de la guerra fría. Él, conocido comunista, utilizaba la pintura como medio de expresión de su ideología. Ella, físicamente frágil y limitada, pintaba para soportar su sufrimiento. Ambos se basaban en sus raíces comunes para llevar sus obras a cabo. Él, animal social, viajó mucho y gustaba de fiestas y recepciones. Ella, marcada por un accidente y enfermedades infantiles, se ensimismaba en su propio mundo. Podría ser el argumento de una comedia romántica, o un culebrón, pero en realidad es la vida de Frida Kahlo y Diego Rivera; su historia de amor fue intensa, llena de infidelidades y, por supuesto, arte.

Image

Frida Kahlo, Frieda y Diego Rivera, 1931.
Óleo sobre lienzo, 100 x 78,7 cm.
San Francisco Museum of Modern Art, San Francisco.
© Banco de Mexico Diego Rivera & Frida Kahlo Museums Trust, Mexico, D.F. / Artists Rights Society (ARS), New York.

Frida «estaba rota y no enferma», según ella misma, y poseía una inmensa fuerza interior. En mi mente está inevitablemente asociada a Chavela Vargas, no sólo por la supuesta relación que mantuvieron (de la que me enteré muchísimo más tarde de que surgiera mi admiración por ambas), sino por las semejanzas que encuentro entre ellas: mujeres fuertes, rebeldes y autosuficientes en un mundo que les era hostil; ambas encontraron en el arte una manera de expresarse que llevó a muchos de los que las hubieran censurado a admirarlas y a comprender un mensaje que jamás hubieran aceptado de otro modo.

La vida en pareja con Diego debió de resultarle muy dolorosa. Corrijo, debió de resultarles muy dolorosa a ambos, ya que los dos fueron infieles y las peleas eran constantes; sin embargo, no se entiende la obra de ninguno de los dos sin la influencia del otro. Era una simbiosis lacerante, un «ni contigo ni sin ti» llevado al extremo. Compartieron ideología, arte, amigos, amor y desamor admiración y respeto mutuo, y mucho dolor. Pero al final, cuando ella por fin murió y pudo descansar de los padecimientos que la habían postrado en una silla de ruedas, Diego escribió: «Yo me he dado cuenta que lo más maravilloso que me ha pasado en mi vida ha sido mi amor por Frida.»

Image

Diego Rivera, El hombre controlador del universo (o El hombre en el cruce de caminos) (detalle), 1934.
Fresco sobre bastidor metálico transportable, 4.80 x 11.45 m.
Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México.

Aún tienes unos días para acercarte a la exposición «Frida & Diego: Passion, Politics and Painting» (20 de octubre de 2012-20 de enero de 2013) que hospeda la Art Gallery of Ontario, en Toronto, y descubrir esta relación tormentosa, sus influencias mutuas e intereses comunes y el arte que se derivó de ella. O si prefieres darte un tiempo para estudiarlos y comprenderlos mejor (la ocasión lo merece), puedes hacerte con los estudios que les dedica Gerry Souter: Kahlo y Rivera (ambos en inglés).

Goya, pintor de contradicciones, y otros españoles ilustres
24 may 2013

Goya, pintor de contradicciones, y otros españoles ilustres

Hablar de Francisco de Goya y Lucientes, para mí, es como volver a casa. Siendo de donde soy (Zaragoza) Goya ha estado presente en mi vida desde mi más tierna infancia. Desde el fresco del Pilar al retrato de familia de Carlos IV pasando por los murales de la Cartuja de Aula Dei o los dibujos para la Real Fábrica de Tapices y, mucho más tarde, las estatuas de los majos que pusieron frente a la Lonja de mi ciudad natal. Creo que no me equivoco al decir que todo aragonés siente a Goya como una especie de abuelo gruñón (con permiso de Labordeta).

Image

Vicente López Portaña, El pintor Francisco de Goya, 1826.
Óleo sobre lienzo, 95,5 x 80,5 cm.
Museo Nacional del Prado, Madrid.

Goya fue un afrancesado ilustrado profundamente católico y quizá es esta aparente contradicción la que le ayudó a mostrar las que veía a su alrededor, plasmadas en gran cantidad de obras. O quizá fue sencillamente su condición de reformador, comulgante con el partido liberal sobre todo en materia de educación, la que le llevó a plasmar toda suerte de vicios y malas costumbres que criticaba en sus obras, en las que no perdona ni a la nobleza ni al clero. Este afán acusador se hizo aún más evidente cuando se quedó sordo, ya que su humor empeoró y dio paso a Los Caprichos. Después vino la guerra con sus horrores, que retrató fielmente. Fruto de su sordera, se le fue agriando el carácter, volviéndose huraño y asocial. Se aisló en la Quinta del Sordo y realizó sus pinturas negras. Esto fue antes de partir hacia Burdeos, harto de un rey al que no consideraba digno, y morir en el exilio.

Image

Francisco de Goya y Lucientes, El 3 de mayo en Madrid, 1814.
Óleo sobre lienzo, 268 x 347 cm.
Museo Nacional del Prado, Madrid.

Date prisa y acércate al British Museum (Londres) para contemplar las obras de grandes artistas españoles como Goya, Velázquez, Murillo,… que estarán expuestas hasta el día 6 de enero. Si no te da tiempo, siempre puedes disfrutar en casa de este libro, escrito por Jp. A. Calosse, o este otro de Sarah Carr-Gomm.

La posmodernidad del Barroco
24 may 2013

La posmodernidad del Barroco

Siempre se ha dicho que el tiempo es cíclico, y como él, la historia. Eso lo hemos visto en modas, movimientos políticos, religiones y, cómo no, en el arte. En esta época de crisis total, en la que ni los valores, ni la economía, ni por supuesto la política, están al margen de los vaivenes del mercado, no es de extrañar que resurja con fuerza el movimiento artístico de la crisis por excelencia: el Barroco (que ahora se da bajo el nombre de Neobarroco).

Este movimiento, nacido en la Europa del siglo XVII, fue la respuesta a una gran crisis política, religiosa y económica, época de grandes adelantos científicos que dejaron al hombre en una posición inestable, consciente por primera vez en mucho tiempo de su individualidad y fragilidad. Para Maravall, la cultura de esta época era «dirigida» –enfocada en la comunicación–, «masiva» –de carácter popular– y «conservadora» –para mantener el orden establecido–. Así pues, cualquier obra debía estar enfocada a la fácil transmisión de un mensaje al público, y éste debía estar dispuesto de tal manera que la gente comulgara y se entusiasmara con él. Asimismo, este mensaje estaba al servicio del poder, que era el que pagaba los costes de la obra de arte. ¿Nos va sonando?

Image

Diego Velázquez, Las meninas, c. 1656
Óleo sobre lienzo, 318 cm x 276 cm.
Museo Nacional del Prado, Madrid.

No es de extrañar que, ante estos indicios, Severo Sarduy dedicara un estudio al tema y llegara a la conclusión de que lo que tenemos ahora debería llamarse Neobarroco, que diluye la frontera entre el buen gusto y el mal gusto (vamos, que lo kitsch está de moda, véanse Belén Esteban o Delfín Quishpe, más conocido como Delfín Hasta el Fin). Eso por no nombrar a los hipsters, esa tribu urbana de la que nadie forma parte (no es hipster decir que eres hispter) pero que inunda nuestras ciudades de cultura pop, «cuanto más cutre más mola». Y es que lo que se lleva ahora es ser un freak. Por suerte, algunos de nosotros también hemos heredado del Barroco el pensamiento crítico que conlleva y sabemos leer más allá del horror vacui.

Image

Bartolomé Esteban Murillo, Anciana despiojando a su nieto, 1970-1975.
Óleo sobre lienzo, 147 x 113 cm.
Alte Pinakothek, Múnich.

Si quieres aprender un poco más acerca de la revisión posmoderna del Barroco, aún tienes unos días para acercarte a la Art Gallery of Alberta, en Canadá, para visitar «Misled by Nature: Contemporary Art and the Baroque». Si prefieres el original, puedes disfrutar en casa de Baroque Art (en inglés).

Por categoría

  • Anuncios y novedadesAnuncios y novedades
  • ExposiciónExposición
  • Website updatesWebsite updates

Noticias recientes

  • 04/03/2018 - Alles, was du dir vorstellen kannst, ist real
  • 04/03/2018 - Tout ce qui peut être imaginé est réel
  • 04/03/2018 - Everything you can imagine is real
  • 04/02/2018 - Als deutsche Soldaten in mein Atelier kamen und mir meine Bilder von Guernica ansahen, fragten sie: ‘Hast du das gemacht?’. Und ich würde sagen: ‘Nein, hast du’.
  • 04/02/2018 - Quand les soldats allemands venaient dans mon studio et regardaient mes photos de Guernica, ils me demandaient: ‘As-tu fait ça?’. Et je dirais: “Non, vous l’avez fait.”

Sobre nosotros

  • Sobre Ebook-Gallery
  • Servicios editoriales
  • Información para distribuidores

Política

  • Términos y condiciones

Ayuda

  • Preguntas frecuentes
  • Contacto

Boletín

Ebook-Gallery es una marca registrada 2011 © Todos los derechos reservados.